
Los resultados de PISA 2025 volvieron a encender las alarmas sobre la educación argentina. Matemática, Lectura y Ciencias registraron retrocesos respecto de 2022 y quedaron por debajo de los promedios de la OCDE. Pero detrás de los números aparece una discusión más profunda: cómo recuperar los aprendizajes, fortalecer la tarea docente, mejorar las condiciones escolares y enfrentar el impacto de las pantallas y la inteligencia artificial sin renunciar al pensamiento crítico.








