La historia del mundo a través de la alta competición deportiva

GeneralAyer Jesus Castañon Rodriguez
Jesús-Castañón-Rodríguez

En 2024, Éditions de La Martinière publicó Olympisme: une histoire du monde, catálogo de la exposición que hubo en el Palais de la Porte Dorée con motivo de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de París. A lo largo de cinco capítulos, una introducción y un anexo, repasa la historia del mundo a través del deporte relacionando este con los grandes acontecimientos de la historia entre 1896 y 2024.

Ocupa el primero el nacimiento del olimpismo moderno, que comprende de 1896 a 1920, con la atribución de diferentes valores a los Juegos Olímpicos de verano celebrados entre 1896 y 1912, así como la repercusión que sobre el deporte moderno tuvo la I Guerra Mundial. Así, presenta Atenas como el renacimiento del Olimpismo en la Grecia moderna, París como templo de la modernidad, San Luis como el triunfalismo estadounidense y la glorificación de Occidente, Londres como capital mundial e imperial y Estocolmo como la divulgación majestuosa del modelo sueco de actividad física y deporte. 

El segundo apartado está dedicado al predominio de los nacionalismos entre 1920 y 1945. Amberes aparece como un resurgir después de la guerra mundial y ámbito de paz, París es convertida en la capital mundial del olimpismo, Ámsterdam es destacada por favorecer la organización de unos juegos neutrales, Los Ángeles supuso un desafío a la crisis económica mundial y Berlín es retratada por la organización militarizada y es analizada en su sistema de propaganda. También se comentan las consecuencias y secuelas de la II Guerra Mundial en el mundo deportivo.

El tercer bloque abarca la Guerra Fría y las descolonizaciones entre 1945 y 1975. Los juegos de Londres surgen como símbolo de la reconstrucción de Europa y del olimpismo, Helsinki refleja en toda su dimensión las tensiones entre los bloques que reorganizan el mundo, Melbourne sirve de escenificación de dichas tiranteces, Roma aporta un encuentro para combinar el pasado con el presente, Tokio se torna en un ejemplo de reconstrucción al convertirse en la tercera potencia mundial, México ejemplifica la reivindicación de los derechos civiles y Múnich es resaltada por la perfecta organización a la hora de sobreponerse a actos de violencia política.

El cuarto centro de interés presenta la historia organizada en torno a un mundo multipolar o policéntrico entre 1975 y 2000. La edición de los Juegos Olímpicos de verano en Montréal sirve como presentación de África ante el mundo, Moscú con el boicot de los países occidentales da continuidad a los principios de la Guerra Fría, Los Ángeles es vista como la oportunidad para hacer del deporte una serie de presentaciones y organizaciones dignas del mundo del espectáculo, Seúl es analizado como el fin de la Guerra Fría gracias a la participación sin exclusiones de todo tipo de  países, Barcelona es exaltada por el cambio de dinámica organizativa y Atlanta como un posible regreso a un mundo unipolar tras la caída del Muro de Berlín y la disolución de la Unión Soviética.

Finalmente, el análisis del siglo XXI  expone que Sidney impulsó la visibilidad de las minorías, Atenas estuvo caracterizada por un exceso de ambición, Pekín remarcó la pujanza internacional de China, Londres apostó por la atención a los problemas sociales y la sostenibilidad, Río de Janeiro aportó la primera cita olímpica en Sudamérica, Tokio se vio como una respuesta a los retos planteados por la pandemia del covid-19 y París es retratada como una reivindicación del patrimonio olímpico y su legado.

En resumen, Olympisme: une histoire du monde conforma una obra de gran interés que aporta una sugerente, original y documentada lectura de la historia a través de la mirada de los Juegos Olímpicos de verano. El volumen se cierra con siete páginas de una interesantísima bibliografía para quienes deseen profundizar conocimientos.

 

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