
La razón de un juego: ajedrez escolar en San Luis
Pocas provincias argentinas han sostenido durante tanto tiempo una política pública de ajedrez en las aulas. Según Quiroga (2012b), San Luis fue escenario de tres experiencias sucesivas de ajedrez escolar, y la más valiosa y permanente fue la tercera, impulsada por la ULP desde 2006. Analizar esa secuencia permite discutir una pregunta central de la pedagogía contemporánea: si un juego de estrategia, enseñado de modo sistemático, puede convertirse en una herramienta para enseñar a pensar y no solo en una actividad recreativa o competitiva.
Las primeras experiencias: 1984 y PROPIE (1987)
La primera experiencia fue un programa nacional de carácter experimental, lanzado en 1984 por la Secretaría de Deportes de la Nación. La segunda, en 1987, fue un Programa Experimental denominado PROPIE, que obtuvo buenos resultados y se extendió por tres meses. (Quiroga, 2012b) Los objetivos generales de estas propuestas, tal como los sintetiza Quiroga (2012b), ya anticipaban la lógica posterior. Se buscaba dotar al docente de conocimientos de ajedrez para usarlo como recurso pedagógico, estimular el juego como apoyo a la formación socioafectiva, moral e intelectual, integrar elementos ajedrecísticos a otras áreas del conocimiento y postergar el énfasis competitivo en favor de la interacción comunitaria. Ambas experiencias fueron acotadas en el tiempo. Su valor histórico está en haber instalado la hipótesis de que el ajedrez pertenece al ámbito educativo y no solo al federado. Su fragilidad estuvo en la falta de continuidad institucional: PROPIE duró tres meses y no consolidó una estructura permanente.
El Ajedrez Escolar Inicial y el rol de la Universidad de La Punta
El punto de inflexión fue el Campeonato Mundial de Ajedrez de la FIDE, realizado en Potrero de los Funes en 2005. Tras ese evento surgió la idea de promover el ajedrez en toda la provincia, luego de que una encuesta indicara que solo unas 850 personas lo practicaban. El Ajedrez Escolar Inicial comenzó en marzo de 2006. (Universidad de La Punta [ULP], s. f.). Las fuentes difieren en la fecha exacta de inicio del trabajo en aulas: marzo, junio o julio de 2006 (Quiroga, 2012a, 2012b; ULP, s. f.). Todas coinciden en el año y en el vínculo con el Mundial.
El proyecto surgió de la colaboración entre Pedro Bazán, Sergio Quiroga y la maestra Claudia Amura, con el apoyo de Héctor Lucero, dirigente ajedrecístico local. Buscaba una enseñanza metódica y sistemática que vinculara el ajedrez con las disciplinas curriculares (Quiroga, 2012a). El gobierno de San Luis a través de La ULP aportó el respaldo institucional y su rectora, Alicia Bañuelos, creó el Área de Ajedrez dentro de la estructura universitaria, y Bazán, director del Mundial, quedó a cargo (Rivero, s. f.).
El rol de la ULP fue decisivo por tres razones. Primero, aportó una estructura estable, financiada por el Estado provincial, que las experiencias anteriores no tuvieron (Quiroga,
2012a). Segundo, lo definió como extensión universitaria: no dependía del sistema educativo formal y se ofrecía gratuitamente a las escuelas, que solo debían proveer espacio, docentes responsables y apertura del establecimiento (Rivero, s. f.; ULP, s. f.). Tercero, incorporó desde el inicio la tecnología, con instrucción presencial y en línea.
La continuidad no estuvo exenta de tensiones. Quiroga (2012a) relata que, en diciembre de 2009, la ULP cerró la Secretaría de Extensión, donde el programa se había alojado, y despidió a personal. En 2010 el programa fue reestructurado bajo la denominación «Ajedrez», con dirección de la Maestra Internacional Claudia Amura y dependencia de la Secretaría Académica. La Secretaría de Extensión se volvió a crear recién en julio de 2012. Que el programa sobreviviera a esa reorganización muestra su arraigo, pero también su dependencia de decisiones administrativas.
3. Años de duración y alcance
Entre 1984 y 2026 pueden distinguirse dos escalas temporales: episodios breves (1984, 1987) y una política sostenida desde 2006. Sobre esta última, las fuentes oficiales hablan de 17 años de trabajo hasta 2022 (Agencia de Noticias San Luis [ANSL], 2022). Si se toma 2006 como inicio, el programa cumple casi dos décadas. Los datos más recientes que pude verificar son de 2022; conviene actualizarlos con información de la ULP.
Los números de cobertura permiten seguir su crecimiento:
2006: en julio se implementó en unas 120 escuelas, con 43 instructores y cerca de 5.000 estudiantes de primaria (Quiroga, 2012a).
2010: en el departamento Pedernera, el programa llegó a unos 10.500 estudiantes en aproximadamente cuarenta escuelas, con clases durante todo el año. Quiroga (2012a) estima que la influencia alcanzó a más de treinta mil personas si se suman familias y educadores. En toda la provincia, los participantes superaron los 34.000.
2022: se registraron 270 promociones escolares con acercamiento a más de 30 mil alumnos, 43 talleres y escuelas deportivas, presencia en 92 parajes y una final de Juegos Deportivos Escolares con más de 450 alumnos de 152 instituciones (ANSL, 2022).
El programa se diversificó además hacia el ajedrez digital, el ajedrez social (adultos mayores, personas ciegas o con baja visión) y las penitenciarías (ANSL, 2022). Las instituciones pueden adoptar la modalidad que mejor se ajuste a su contexto: materia optativa, taller, contraturno, promocional o digital (ULP, s. f.).
La Escuela de Talentos de Ajedrez de la ULP se creó oficialmente el 30 de marzo de 2007, tras un proyecto elaborado en diciembre del 2006 por Sergio Quiroga y apoyado por la ULP. En cierta forma fue como un desprendimiento del AEI. Según el Manual AEI Argentina, se formó porque, entre los miles de niños que llegaron al programa escolar, empezaron a surgir jugadores con un talento especial para la competencia, y se les creó un ámbito adecuado (Rivero, 2011). La dirección: se confió a Pablo Palmero, jugador promisorio de San Luis y ex campeón provincial. con el apoyo: la WGM Claudia Amura y Sergio Quiroga y el marco institucional: el Área de Ajedrez de la ULP, creada por la rectora Alicia Bañuelos y a cargo de Pedro Bazán (Rivero, 2011).
Impactos logrados
Conviene separar los impactos en tres planos.
Alcance social y acceso. Es el impacto mejor documentado. Antes de 2005, los torneos provinciales reunían menos de cuarenta participantes, en su mayoría adultos. En 2022, los clasificatorios escolares convocaron a más de tres mil (ANSL, 2022). El programa llegó a escuelas rurales alejadas: un docente recorría cien kilómetros de ida y vuelta para dictar clases en El Morro (Quiroga, 2012b).
Desempeño deportivo. se registraron 15 campeones argentinos en distintas categorías y más de 70 podios desde 2005, además de la organización de torneos nacionales e internacionales (ANSL, 2022). Es un logro real, aunque secundario respecto de los fines pedagógicos declarados, que ponían el énfasis en la formación y no en la competencia (Quiroga, 2012a).
Participación y clima de aula. Un estudio observacional de 2011 en la Escuela N.º 38 de El Morro registró que el 70 % de los estudiantes mostraba cooperación completa con la tarea propuesta, el 25 % adaptaba la tarea a sus capacidades y un 5 % no participaba activamente, aunque seguía con atención las clases (Quiroga, 2012b). El mismo trabajo describe un cambio en el rol docente como coordinador de aprendizajes, y una comunicación fluida en el nivel secundario. Se trató de una observación situada en una sola escuela rural, sin grupo de comparación.

La transformación de diciembre de 2023: del Programa Ajedrez a Apoyo al Pensamiento Lógico
En diciembre de 2023 el Programa Ajedrez, gestado desde la ULP, dejó de existir como programa propio, y el ajedrez pasó a integrarse a una propuesta más amplia de juegos llamada Apoyo al Pensamiento Lógico. (El Diario de la República, 2024). La fecha coincide con el cambio de gestión del gobierno provincial, en diciembre de 2023. Hoy Apoyo al Pensamiento Lógico (APL) es una subárea de la Secretaría de Extensión y Vinculación de la ULP que propone alternativas lúdicas para el aprendizaje y la convivencia, con talleres en todo el territorio provincial (ULP, s. f.). Su oferta incluye shogi, go, backgammon, ajedrez, sudoku, damas, dominó, yenga y otros juegos (ANSL, 2025) con alrededor de 47 talleres. Ya no es una propuesta centrada en el ajedrez, es una oferta de juegos donde el ajedrez es uno más.
5. Contribución a la educación y a aprender a pensar
La contribución conceptual del AEI reside en su definición del ajedrez escolar como enseñanza sistemática, progresiva y continuada, asociada a las disciplinas del currículo (Quiroga, 2012b). No se trata de formar ajedrecistas: importa que todos se beneficien de la práctica, con escasa atención a la competencia por su pobre valor educativo (Quiroga, 2012a). La intención declarada es que cada clase sea un encuentro pedagógico donde se aprenda a pensar y se observen conductas sociales positivas (Quiroga, 2012a).
La experiencia de El Morro es una indagación observacional realizada en 2011 dentro del Programa Ajedrez Escolar Inicial (AEI) de la Universidad de La Punta. Tuvo lugar en la Escuela N.º 38 «Gral. Pablo Lucero», una escuela rural a unos 50 km de Villa Mercedes y 25 km de La Toma, que recibe alumnos de parajes cercanos. El instructor recorría 100 km diarios para dictar las clases, y todos los estudiantes del establecimiento tenían ajedrez (Quiroga, 2012). El estudio, iniciado en mayo de 2011 por Sergio Quiroga, coordinador del programa, buscó registrar cuántos alumnos participaban y de qué modo, las actividades, las interacciones entre estudiantes y con el docente, y la participación verbal y gestual. Se observaron tres grupos: primer ciclo (21 alumnos), segundo ciclo (17) y nivel secundario (14). El marco teórico combinó las formas de participación de Tousignant y Siedentop (1983), el modelo de tiempo de Carroll (1963) y los aportes de Shulman (1986). Los resultados mostraron cooperación completa con la tarea en el 70 % de los estudiantes, adaptación de la tarea a sus capacidades en el 25 % y no participación activa en el 5 %, aunque este último grupo seguía con atención las clases. En el primer ciclo predominaron la curiosidad y el aprendizaje social. En el segundo, hubo una fuerte absorción en el juego con escasa interacción docente. En el nivel secundario se observó
mayor dominio del ajedrez, diálogo con el profesor y desarrollo de la tolerancia. El docente pasó de instructor a coordinador de aprendizajes (Quiroga, 2012). Como limitaciones, se trata de una descripción de una sola escuela, sin grupo de control ni medición de rendimiento, realizada por el propio coordinador del programa y con escasa precisión metodológica. Aun así, evidencia la llegada del AEI a contextos rurales.

Desde esta perspectiva, la partida funciona como un ejercicio de metacognición. El estudiante analiza situaciones, calcula jugadas, evalúa posiciones, controla sus impulsos, se sobrepone al error y respeta al oponente en un juego donde el azar no interviene y la trampa queda fuera de lugar (Quiroga, 2012a). El ajedrez actúa además como motivador para temas abstractos y se vincula con historia, geografía, matemática, plástica y tecnologías (Quiroga, 2012a). Quiroga (2011) sistematizó estas ideas en el Manual de Ajedrez Escolar Inicial, que ofrece un marco curricular para los instructores y que aparece como una clara y vital referencia de la experiencia. . La rectora Bañuelos sostuvo que el programa mejora la planificación y disminuye la violencia, pues los contrincantes se dan la mano antes y después de jugar (ANSL, 2022), en tato que la maestra Claudia Amura subraya que su valor central es la igualdad de oportunidades (ANSL, 2022).
Límites y agenda pendiente
Primero, la evidencia disponible sobre efectos cognitivos en San Luis es mayormente institucional o autoinformada. En las fuentes consultadas no hallé evaluaciones con grupos de control ni medición de rendimiento académico antes y después del programa.
Segundo, El metaanálisis de Sala y Gobet (2016) encontró efectos positivos de moderados a altos sobre habilidades matemáticas y cognitivas, pero advirtió que los estudios tenían limitaciones metodológicas, como la falta de grupos de control activos. Un ensayo aleatorizado a gran escala en Inglaterra no halló mejoras significativas en matemática, lectura ni ciencias (Jerrim et al., 2016). Por eso, la contribución del AEI se sostiene mejor en el plano de la participación, la inclusión y el clima escolar que en una supuesta mejora automática del rendimiento.
Tercero, la dependencia de decisiones administrativas quedó expuesta en la reestructuración de 2009–2010 (Quiroga, 2012a). Institucionalizar el programa en el currículo, formar docentes de aula y no solo instructores externos, y evaluar sus resultados son tareas pendientes.
Futuro
El recorrido de 1984 a 2026 muestra la maduración de una idea, desde experiencias experimentales breves hasta una política provincial continuada. La ULP fue el actor clave por haber dado marco institucional, recursos y continuidad técnica. Los impactos más sólidos son el acceso masivo, la llegada a escuelas rurales y la construcción de una cultura ajedrecística y la sana experiencia de «aprender a pensar» en un mundo de dispositivos y pantallas que requieren más investigación evaluativa. San Luis puede convertirse en un laboratorio para producir esa evidencia, a partir de una experiencia acumulada durante casi veinte años.
Referencias
Agencia de Noticias San Luis. (2022, 20 de noviembre). Ajedrez: el deporte mental que fomenta la inclusión educativa, social y digital. https://agenciasanluis.com/2022/11/20/835738-ajedrez-el-deporte-mental-que-fomenta-la-inclusion-educativa-social-y-digital/
Jerrim, J., Macmillan, L., Micklewright, J., Sawtell, M., & Wiggins, M. (2016). Chess in Schools: Evaluation report and executive summary. Education Endowment Foundation.
Quiroga, S. R. (2012a). El desafío de aprender a pensar juntos: seis años de ajedrez en las escuelas. EFDeportes.com, Revista Digital, 17(175). https://www.efdeportes.com/efd175/seis-anos-de-ajedrez-en-las-escuelas.htm
Quiroga, S. R. (2012). Entre el aprendizaje y la comunicación. Participación y juego en las clases de ajedrez. EFDeportes.com, Revista Digital, 17(166). https://www.efdeportes.com/efd166/participacion-y-juego-en-las-clases-de-ajedrez.htm
Quiroga, S. R. (2012b). Entre el aprendizaje y la comunicación. Participación y juego en las clases de ajedrez. EFDeportes.com, Revista Digital, 15(166). https://www.efdeportes.com/efd166/participacion-y-juego-en-las-clases-de-ajedrez.htm
Quiroga, S. R. (2012c). Talentos, oportunidades e intervenciones educativas. EFDeportes.com, Revista Digital, 17(169). http://www.efdeportes.com/efd169/talentos-e-intervenciones-educativas.htm
Quiroga, S. R. (Comp.). (2011). Manual de Ajedrez Escolar Inicial (AEI) [Documento de trabajo]. Universidad de La Punta. https://www.yumpu.com/es/document/view/13822994/manual-de-ajedrez-escolar-inicial-aei
Rivero, A. R. (2011). Ajedrez en las aulas. En Manual AEI Argentina. SlideShare. https://slideshare.net/GESTIONPRODUCTIVAPOZ/manual-aei-argentina
Sala, G., & Gobet, F. (2016). Do the benefits of chess instruction transfer to academic and cognitive skills? A meta-analysis. Educational Research Review, 18, 46–57. https://doi.org/10.1016/j.edurev.2016.02.002
Universidad de La Punta. (s. f.). Ajedrez Escolar Inicial. Programa Ajedrez, Secretaría de Extensión. https://ajedrez.ulp.edu.ar/aei.php





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