
En la provincia de San Luis, el ciclo lectivo 2026 comenzó con una contradicción que merece ser analizada. Mientras varias escuelas secundarias implementan desde este año la prohibición total de teléfonos celulares durante la jornada escolar, el gobierno provincial impulsa un ambicioso Diplomado en Inteligencia Artificial para docentes. Dos caminos que parecen opuestos, pero que tal vez sean complementarios si sabemos entenderlos.
El 23 de febrero de 2026, las escuelas sanluiseñas abrieron sus puertas para dar inicio al ciclo lectivo, con el gobernador Claudio Poggi encabezando el acto central en Anchorena . Pero más allá de la ceremonia inaugural, lo que marca la agenda educativa de este año son dos decisiones que colocan a la provincia ante una encrucijada pedagógica.
El avance de las aulas sin pantallas
En distintos puntos de San Luis, diversas escuelas secundarias han resuelto decir "no" al celular en las aulas a partir de 2026. . Los fundamentos de esta medida son claros y están lejos de ser caprichosos. La institución busca fortalecer las relaciones interpersonales entre estudiantes, promover una comunicación directa y respetuosa, disminuir distracciones en clase y cuidar el bienestar emocional de los jóvenes reduciendo estímulos innecesarios . En caso de incumplimiento, se aplicarán amonestaciones y un adulto responsable deberá concurrir a retirar el dispositivo .
Esta decisión no es aislada. A nivel nacional, la tendencia se consolida: la Ciudad de Buenos Aires fue pionera en 2024, seguida por Neuquén con una ley estricta, Salta y la provincia de Buenos Aires . El dato que impulsa estas políticas es contundente: Argentina lidera entre ochenta países el porcentaje de estudiantes de 15 años que se distraen en clase por el uso de dispositivos, según el informe PISA 2024 .
La voz de la comunidad educativa
Los comentarios en redes sociales reflejan un respaldo mayoritario a estas medidas. Sin embargo, también aparecen miradas más matizadas. Mientras las escuelas cierran la puerta a los celulares, el gobierno provincial abre una ventana a la inteligencia artificial. En el marco de la declaración de 2026 como "El Año de la Educación" por el bicentenario de la primera escuela fundada por Sarmiento en San Francisco del Monte de Oro , se lanzó una diplomatura en Inteligencia Artificial aplicada a la educación.
Esta capacitación, destinada a docentes y directivos de todos los niveles, es gratuita y financiada por la provincia. Cada docente inscripto recibe una computadora individual para su formación y para aplicar lo aprendido en el aula. El mensaje es claro: no alcanza con prohibir; hay que formar para dominar la tecnología.
El proyecto de ley que viene
Detrás de estas decisiones escolares, hay un movimiento institucional más amplio. En septiembre de 2025, los diputados del departamento General Pedernera, Christian Gurruchaga y Nicolás González Ferro, presentaron un proyecto de ley para regular el uso de dispositivos móviles en todas las escuelas públicas y privadas de la provincia . La iniciativa, actualmente en comisión, establece la prohibición total en inicial y primario, con excepciones pedagógicas puntuales que requieren autorización escrita de las familias. En el nivel secundario, el uso quedará limitado a actividades autorizadas por el docente, debiendo los dispositivos permanecer apagados y guardados fuera de esos casos .
El proyecto designa al Ministerio de Educación como autoridad de aplicación y lo obliga a implementar campañas de ciudadanía digital, prevención del ciberbullying y capacitación docente . De aprobarse, la ley deberá reglamentarse en 90 días y entrará en vigencia en el ciclo lectivo siguiente, alineándose con una tendencia que ya alcanza a más del 40% de los sistemas educativos del mundo, según datos de la UNESCO .
La síntesis posible
¿Son contradictorias estas dos políticas? Solo si pensamos en blanco y negro. La prohibición del celular en las aulas no es un acto de negación tecnológica, sino de regulación necesaria. Como señala el proyecto de ley, se busca proteger el aprendizaje, la salud mental y la convivencia escolar frente al uso excesivo de pantallas, una preocupación creciente en la comunidad educativa .
Pero la prohibición, por sí sola, es insuficiente. Formar a los docentes en inteligencia artificial es el complemento indispensable. Un educador que conoce las herramientas digitales, que reflexiona sobre sus implicancias éticas y que adquiere criterios pedagógicos para integrarlas, está mucho mejor preparado para guiar a sus alumnos que aquel que simplemente les exige que guarden el teléfono.
García Miguel Angel lo expresó con claridad en los comentarios al proyecto de ley: "El problema no es el celular, el manejo de grupo que tiene que tener el docente con respaldo del padre o tutor es fundamental. Bien utilizado es un recurso didáctico extraordinario" .
El camino del medio
San Luis tiene hoy la oportunidad de construir una política educativa integral. Las escuelas que prohíben el celular en 2026 están atendiendo una urgencia: recuperar la atención, la conversación y el vínculo interpersonal perdidos. El gobierno que forma en inteligencia artificial está mirando el futuro: preparar a los docentes para que, cuando los dispositivos regresen al aula (porque regresarán), lo hagan bajo condiciones pedagógicas claras y con sentido crítico. La verdadera lección de este momento es que prohibir y formar no son opuestos. Son las dos caras de una misma moneda: la construcción de una ciudadanía digital responsable. Que las escuelas digan "no" al celular en el aula no significa negar la tecnología, sino ganar un respiro para pensar cómo queremos usarla. Y que el gobierno capacite en IA significa que ese respiro no será eterno: cuando los dispositivos vuelvan, será con docentes preparados para convertirlos en aliados.


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