
La UNSL ha reformado en el 2025 su sistema de investigación: ¿consolidación o exclusión?
La Universidad Nacional de San Luis (UNSL) aprobó en febrero de 2025 una profunda reforma de su sistema de investigación. La Ordenanza de Consejo Superior N° 4/25, que reemplaza a la normativa vigente desde 2015, introduce cambios sustanciales: unifica todas las categorías de proyectos en una única figura (PI UNSL), establece convocatorias cada cuatro años y dispone que todas las evaluaciones sean realizadas por pares externos a la universidad.
El objetivo, según los fundamentos de la norma, es "potenciar la investigación y profundizar los procesos de transferencia e innovación", en línea con el Plan de Desarrollo Institucional y los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Se busca, además, "optimizar los recursos presupuestarios disponibles" y evitar que el financiamiento "quede disperso" en proyectos pequeños. Pero en el camino hacia esa consolidación, la ordenanza incluye una disposición que ha generado controversia en los pasillos de la universidad: los colaboradores externos —investigadores de otras instituciones, profesionales del sector productivo o expertos sin relación de dependencia con la UNSL— solo podrán participar en un único proyecto de investigación.
El Artículo 3° de la ordenanza establece que el Grupo Colaborador (GC) está integrado por "docentes y/o investigadores de otras instituciones, investigadores jubilados, profesionales, becarios, estudiantes de otras instituciones o pasantes, técnicos, profesionales de entidades afines a la temática del proyecto sin cargo docente en la UNSL". Y agrega, de manera taxativa: "Los/las integrantes del GC únicamente podrán participar en un (1) PI". La misma restricción aplica para directores y codirectores, pero con una diferencia sustancial: mientras que para los colaboradores externos la limitación es absoluta, los docentes-investigadores de la UNSL que no ocupan cargos de dirección no tienen explícitamente prohibido participar en múltiples proyectos.
La lógica de la consolidación
Las autoridades de la UNSL defienden la medida como parte de una estrategia más amplia. "Lo que plantea esta ordenanza es tener mayor eficacia y eficiencia en los procedimientos administrativos y en la formación de investigadores", señalan los considerandos de la norma. "Al tener grupos de investigación con mayores integrantes, más consolidados, se espera que la distribución de los subsidios impacte con mayor fuerza en cada uno de los proyectos". El razonamiento subyacente es que un colaborador externo que participa en múltiples proyectos podría dispersar su atención y comprometer la calidad de su aporte. La solución elegida es la exclusividad: cada externo debe concentrarse en un solo equipo.
Las voces críticas
Investigadores consultados por este medio plantean una lectura diferente. La restricción parte de un supuesto no demostrado: que la participación en múltiples proyectos implica necesariamente una contribución superficial. La evidencia internacional muestra exactamente lo contrario: los investigadores más productivos suelen participar simultáneamente en múltiples colaboraciones, y esa multiplicidad es lo que genera sinergias. Un estudio publicado en la revista Scientometrics por Abramo, D'Angelo y Di Costa (2019) respalda esta posición: el aumento en la productividad de los científicos de élite se atribuye precisamente a "la colaboración con colegas de otras instituciones" y a su participación en redes diversificadas.
La contradicción es aún más evidente cuando se analiza la literatura sobre colaboración científica. Bozeman, Fay y Slade (2013), en una revisión exhaustiva publicada en The Journal of Technology Transfer, documentan que la colaboración se ha convertido en la norma en todos los campos de la investigación. Los investigadores no se vinculan con las instituciones de manera exclusiva, sino que participan en redes complejas que atraviesan fronteras organizacionales.
El impacto en la vinculación regional
San Luis es una provincia con recursos humanos calificados limitados y un profesional o investigador externo que podría aportar su expertise a dos proyectos complementarios deberá elegir uno solo, privando al otro equipo de su contribución. Eso podria ser particularmente grave en áreas aplicadas o tecnológicas. Los profesionales con experiencia en el sector productivo son escasos y muy demandados e impedir que colaboren con dos equipos diferentes significa renunciar a multiplicar el impacto de ese talento en el sistema científico local".
La paradoja es que la propia ordenanza, en sus fundamentos, declara la intención de "profundizar los procesos de transferencia e innovación" y "fortalecer el vínculo entre el quehacer de las instituciones y las necesidades de la sociedad". Pero al limitar la participación de actores externos, se dificulta precisamente la construcción de esos puentes con el entorno.
Evaluación externa sí, colaboración externa no
Uno de los puntos que las autoridades destacan como virtud de la nueva normativa es la incorporación de evaluadores externos para garantizar objetividad y calidad. El Artículo 25° establece que las evaluaciones serán realizadas por "pares disciplinarios externos que integren el Banco de Evaluadores Nacional", y al menos el 50% de ellos no deberá pertenecer a la región. Es decir: se reconoce el valor de la mirada externa para juzgar, pero se limita la participación de externos para construir. "Los externos son bienvenidos para evaluar, pero no para colaborar activamente en la generación de conocimiento", sintetiza un investigador del IMASL.
Un proceso participativo con un resultado controversial
La ordenanza no fue improvisada y según consta en sus considerandos, el proyecto fue "tratado, deliberado y consensuado en numerosas reuniones llevadas a cabo desde el inicio de la gestión 2022" por una comisión integrada por los secretarios de Investigación de todas las unidades académicas y del Rectorado. El Consejo de Investigaciones lo aprobó por unanimidad el 1° de octubre de 2024, y el Consejo Superior dio su visto bueno definitivo el 17 de diciembre. Sin embargo, el consenso en la letra no parece haberse traducido en conformidad en los hechos. La restricción a colaboradores externos, que aparece en el Artículo 3° del anexo, no fue objeto de debate público antes de su aprobación, y recién ahora, cuando los investigadores comienzan a leer la norma con detenimiento, emergen las objeciones.
Otro punto que genera interrogantes es el tratamiento diferencial entre investigadores UNSL y externos. Mientras que para los colaboradores externos la prohibición de participar en más de un proyecto es absoluta, la norma no establece una limitación similar para los docentes-investigadores de la casa que no ocupan cargos de dirección. Un investigador de la UNSL podría, en teoría, integrar como 'investigador' en múltiples proyectos, mientras que un externo con el mismo perfil queda restringido a uno solo", observa una fuente del ámbito científico. "No queda claro cuál es el fundamento epistemológico de esa asimetría. Si la preocupación es la dispersión, debería aplicarse a todos por igual. Si no, parece un trato inequitativo".
Lo que viene
La primera convocatoria bajo la nueva normativa está prevista para 2026. Los proyectos que se aprueben tendrán una duración de cuatro años y recibirán financiamiento según una fórmula que el Consejo de Investigaciones deberá definir: el 80% se distribuirá en función del tamaño del equipo, la categorización de sus integrantes y su productividad; el 20% restante, según la vinculación con el medio y la obtención de fondos externos. Mientras tanto, en las facultades y los institutos de doble dependencia con CONICET, la discusión recién comienza.
Los puntos clave de la nueva ordenanza:
Proyecto único: se unifican todas las categorías en PI UNSL
Duración: 4 años por proyecto
Convocatoria: cada 4 años
Evaluación: 100% externa (pares sin vínculo con UNSL, 50% extraregionales)
Colaboradores externos: limitados a UN SOLO proyecto
Directores/codirectores: también limitados a un proyecto
Investigadores UNSL: sin restricción explícita de participación múltiple
Financiamiento: fórmula 80/20 (productividad/vinculación)






