Praxis quiere comprar Grooenlandia

Mundo15/01/2026
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Barni1 (Pixabay)

Tecnolibertarios, nómadas globales y ultraelitistas digitales. Así se definen los miembros de la autoproclamada “primera nación digital del mundo”, una empresa estadounidense que quiso comprar Groenlandia y que hoy aparece como uno de los actores menos visibles —pero más influyentes— detrás del renovado interés expansionista de la Administración de Donald Trump sobre la gran isla ártica.

“Lo intentaron primero a título personal y no lo lograron. Ahora lo buscan vía Donald Trump”, explica el periodista Mauricio Hernandez. Cervantes, en Agenda Pública, quien ha investigado a fondo las figuras y los capitales que sostienen este proyecto billonario. Su objetivo declarado: crear un archipiélago global de países privados, gobernados por tecnología, capital y contratos, al margen de los Estados tradicionales.

Praxis —la empresa que quiso comprar Groenlandia— encarna esa aspiración: un mundo sin sombras ni incertidumbre, diseñado a la medida de una élite tecnológica que confía más en algoritmos que en parlamentos, más en capital privado que en soberanía popular. En esa claridad artificial se inscribe su intento de convertir a Groenlandia en un laboratorio del futuro privatizado. Desde los enclaves fiscales del Caribe hasta los actuales centros financieros globales, las élites han perseguido históricamente territorios donde escapar de la regulación, blindar fortunas y experimentar con modelos económicos y sociales imposibles en Estados democráticos consolidados. La promesa siempre es la misma: libertad, desarrollo, innovación. El resultado, casi siempre, también.

¿Qué es Praxis?
Praxis es un proyecto tecnolibertario nacido en Silicon Valley que se presenta como una “nación sin territorio”. Su propuesta consiste en crear ciudades-estado digitales, con leyes propias, economías basadas en blockchain y gobernanza sustentada en inteligencia artificial. Hace apenas dos años contaba con unos 400 miembros; hoy supera los 150.000 socios en todo el mundo. La valoración estimada de la empresa asciende a 1,117 billones de dólares (960.000 millones de euros), una cifra que explica por qué sus ambiciones han dejado de ser meramente ideológicas para convertirse en un factor geopolítico real.

En 2024, se hzo visible una propuesta directa: la compra del territorio y su independencia económica de Dinamarca a cambio de una inversión privada masiva y un plan de desarrollo urbano y tecnológico sin precedentes. El objetivo final era claro: usar Groenlandia como modelo exportable para replicar ciudades “libres” —sin regulación fiscal ni control gubernamental— en distintos puntos del planeta. El fundador de Praxis es Dryden Brown, un emprendedor californiano nacido en los años noventa., que tas la victoria de Joe Biden en 2020, Brown declaró que Estados Unidos se había convertido en “un Estado fallido”, una afirmación que marcó el origen ideológico del proyecto: crear alternativas privadas al orden político existente. Junto a él figura Charlie Callinan, cofundador y economista con experiencia en fondos de inversión y startups tecnológicas, y David Weinreb, vicepresidente de Praxis y fundador de Howard Hughes Holdings Inc., una empresa especializada en desarrollos inmobiliarios de gran escala.

Se estima que Praxis ha recibido más de 500 millones de dólares de financiación procedente de capital riesgo y empresarios tecnológicos. Entre ellos aparece Peter Thiel, cofundador de PayPal y Palantir, una de las figuras más influyentes del ecosistema tecnolibertario global.

Otro nombre clave es Ken Howery, también cofundador de PayPal y amigo cercano de Elon Musk. Trump lo nombró embajador en Dinamarca en plena ofensiva diplomática por Groenlandia. Howery defendió públicamente la “necesidad absoluta” de que Estados Unidos se haga con la isla por motivos de seguridad nacional, un discurso que encaja milimétricamente con los intereses de Praxis. La lista se completa con firmas como GEM Digital (con sede en Bahamas), Arch Lending, Manifold Trading, y figuras del mundo cripto como Dan Romero (Coinbase, Farcaster) o Max Novendstern (Worldcoin).

Groenlandia: hielo, recursos y poder
Bajo su hielo, la isla alberga 25 de los 34 minerales críticos definidos por la Unión Europea, incluidas tierras raras, cobalto, grafito y cobre. Sus reservas de tierras raras —estimadas en 1,5 millones de toneladas— superan a las de Canadá y son comparables a las de Estados Unidos. A ello se suma la apertura de nuevas rutas marítimas en el Ártico debido al deshielo, un fenómeno ligado al cambio climático que Trump ha negado reiteradamente, pero del que su política exterior busca beneficiarse.

Así, la hipótesis de que la adquisición de Groenlandia responde solo a razones de seguridad frente a China pierde fuerza frente a una realidad más tangible: el control de recursos estratégicos en un mundo en transición energética y tecnológica. Entre discursos oficiales, tensiones diplomáticas y declaraciones grandilocuentes, Praxis emerge como el actor que conecta la ideología tecnolibertaria de Silicon Valley con el expansionismo político de Washington. No es solo una empresa ni solo una utopía digital: es un proyecto que ayuda a explicar por qué Groenlandia se ha convertido en una pieza central de la reconfiguración del mapa geopolítico global.

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