Messi como fuente de creatividad del lenguaje

Por Jesús Castañón Rodríguez
General02/08/2026 Jose Castañón Rodríguez

En 1986 Jorge Valdano, autor de un gol en la final de la Copa del Mundo disputada en el estadio Azteca de Ciudad de México, manifestó que el deporte  no puede sobrevivir sin el auxilio de la palabra tras escuchar conmovido en un parque la grabación de la narración radiofónica de su tanto. Eran palabras que expresaban deseos de detener el tiempo ante hechos extraordinarios que dejan huellas imborrables en los recuerdos o crean héroes.

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Dr. Jesús Castañón Rodríguez

En la reciente edición de la Copa Mundial de Fútbol de la FIFA, organizada por México, Canadá y Estados Unidos, el tradicional estilo de Argentina para transmitir fervor, esperanza y alegría ha alcanzado un nuevo hito con los goles de Leo Messi en la fase de grupos, dieciseisavos y octavos de final, al pasar del júbilo local al alborozo mundial en los medios de comunicación. 

El partido disputado en Kansas entre Argentina y Argelia con un triplete del delantero, con el que superó la marca de 14 tantos en campeonatos mundiales que tenía el delantero alemán Klose, le convirtió en el máximo goleador de la historia del torneo.

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Fue el momento de hacer hablar en alto a los sentimientos y estimular la imaginación, la creatividad y el humor en las redacciones con el fin de gestionar lingüísticamente las emociones. Así, se registraron valoraciones objetivas que presentaban al astro albiceleste como «implacable» o «el mejor» o describían la situación con una polarización de sentimientos positivos: «Triplete del campeón» (El Ancasti), «Un Messi colosal hizo brillar a Argentina» (La Nación) y «Un Messi extraordinario para felicidad argentina» (La Voz del Interior).

Más llamativa fue la valoración subjetiva que dio una importancia especial a los acontecimientos y los vincula a sentimientos y valores mediante un juego mágico y festivo de la fantasía con lenguajes figurados, juegos de palabras y otros recursos que resumen el hecho deportivo y la emoción que provoca. Ha sido el caso del uso del lenguaje con «Magia eterna» (Río Negro), el empleo de una redacción colores blanco y azul celeste en el titular «Trimendo» (La Voz del Chaco), el recurso a voces con doble sentido combinando el nombre de una ciudad, Kansas, con una forma del verbo cansar en «No te Kansas nunca»(Olé).

De América a Europa, el periodismo se rindió ante las cualidades extraordinarias del jugador argentino tanto en el partido con Argelia -«Inmortal» (Esto en México), «Trío Messi» (Líbero en Perú), «Leo XVI» (Meridiano en
Venezuela) o «Es eterno» (As), «Para la historia» (Marca), «Histórico Messi» (Mundo deportivo) y «¡Fichen a Messi!» (Sport) en los diarios deportivos españoles- como en el doblete y el tanto que anotó en los siguientes encuentros frente a Austria y Jordania en la prensa argentina -«El Messías Mundial» (Hoy), «No hay más palabras» (Olé), «En modo leyenda» (Crónica) o «Messi… ento feliz» del diario peruano Líbero-.

Sin duda, el «Papa tifoso», como definían en Italia al papa Francisco, se hubiera sonreído con la retórica celestial entre el “D10s” de Diego Armando Maradona y el «Messías Mundial» de Leo Messi, pues no deja de mostrar, en el fondo, el salto de dimensión que encierra el fútbol para convertirse en paréntesis de felicidad y recuerdo del paraíso al aportar una alegría incontenible y contagiosa.

La derrota en la final fue saludada mayoritariamente por los periódicos argentinos con la palabra «Gracias» al sentir la conciencia de que llegó el fin de una era y el nacimiento de una leyenda. La portada del diario Crónica presentaba una tapa con Leo Messi abatido, sentado en el suelo en un nuevo llanto inconsolable. No sólo para él sino para todos los buenos aficionados al fútbol en el mundo. Aunque comparte con el delantero portugués Cristiano Ronaldo y el guardameta mexicano Guillermo Ochoa la presencia en seis ediciones de la Copa Mundial de Fútbol de la FIFA, su récord de 31 partidos le han convertido en una figura inolvidable para la historia del campeonato al haber sido uno de sus máximos goleadores, el futbolista que más asistencias ha dado y el jugador de campo más veterano en disputar una semifinal y una final.

Y además, ostenta la plusmarca de goles en partidos consecutivos de una misma edición de un mundial y la mayor racha de encuentros consecutivos marcando gol por anotar tantos en nueve partidos, ha sido el primero en disputar como titular tres finales, en marcar en seis partidos consecutivos de eliminación directa y en anotar un tanto, por lo menos, en todas las rondas que forman el torneo.

Una vez más, Argentina ha detenido el arte en movimiento del fútbol con el juego lingüístico de sus redacciones periodísticas a la hora de inspirar una fiesta social inolvidable que expresa la alegría desbordada y reconoce apasionadamente el talento.

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