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canonical_url: "https://disrupciones.medios.digital/contenido/4491/cuando-la-economia-se-astilla-la-sociedad-se-quiebra"
title: "Economia fragmentada, sociedad fragmentada"
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date_published: "2026-08-04T20:54:00-03:00"
date_modified: "2026-08-04T21:27:57-03:00"
tags:
  - "Argentina"
  - "desempleo"
  - "Economia"
  - "Empleo"
  - "Inflacion"
  - "Javier Milei"
author_name: "Sergio Quiroga"
category_name: "Actualidad"
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# Economia fragmentada, sociedad fragmentada

**Cada pieza el dólar, la inflación, el salario, la pobreza, la política en Argentina refleja luz propia en la economía. Cuando ésta aparece fragmentada emerge un diagnóstico de una sociedad que dejó de mirarse como comunidad de destino con ascenso social.**

El gobierno de Javier Milei consiguió algo que parecía imposible hace tres años: perforar el techo del 2% mensual de inflación y sostener, con matices, una desaceleración de precios. Pero ese logro convive con una economía que no termina de traducirse en bienestar cotidiano. La macroeconomía ordenada superávit fiscal, ancla cambiaria, desinflación gradual no significa automáticamente a una microeconomía de los hogares en recuperación. Los trabajadores están sufriendo. Ahí está la fragmentación: un país que exhibe indicadores agregados razonables y, al mismo tiempo, millones de familias que sienten que no les alcanza.

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*publicdomainpictures-sculpture*

**Mercado y los complejos problemas de la economía argentina**

El programa libertario apuesta a que el ordenamiento de precios relativos, la apertura y la disciplina fiscal generan, con el tiempo, inversión, empleo privado y derrame de bienestar. Sus defensores señalan la desinflación como prueba de que el rumbo es correcto y que la "purga" transitoria dará paso al crecimiento genuino. Sus críticos responden que el mercado, librado a sí mismo, no resuelve per se problemas estructurales como la informalidad laboral, la debilidad de la industria o la concentración territorial de la pobreza en el norte del país; que requiere de un Estado activo en infraestructura, educación y protección social para que el ajuste no se pague dos veces en los mismos hogares. **Ambas lecturas conviven en la opinión pública, y ninguna encuentra hoy en los datos una confirmación definitiva: la economía mejora en algunos planos y se deteriora en otros, casi en simultáneo.**

**Los cuatro factores de la reelección**

Se suele decir que cuatro variables definirán si Milei puede aspirar a un segundo mandato en 2027: el dólar, la inflación, el poder adquisitivo de los salarios y la pobreza, y el estado de la oposición. Veamos cómo está parada la Argentina en cada una.

El dólar. El tipo de cambio se mantiene relativamente estable dentro de la banda de flotación administrada, con el oficial rondando los $1.500 y el blue apenas por encima, sin sobresaltos ni corridas visibles en lo que va del año. Para el Gobierno, esa calma cambiaria es un activo político de peso ya que representa previsibilidad y ausencia de la crisis devaluatoria que históricamente hundió a otros gobiernos.

La inflación. El IPC viene de perforar el piso del 2% mensual en junio y las consultoras privadas estiman un dato similar para julio, con una interanual que ronda el 33-34%. El propio REM del Banco Central proyecta que la inflación acumulada de 2026 podría cerrar en torno al 30%, muy lejos ya de los picos de 2024. Es, sin duda, el activo más presentable del oficialismo: la desaceleración es real y sostenida.

El poder adquisitivo de los salarios y la pobreza. Los salarios registrados acumulan una pérdida real que, según distintas mediciones, va del 6% al 8% desde el inicio de la gestión, y el salario mínimo llegó a perder más de un tercio de su valor de compra. La pobreza, que había bajado con fuerza durante 2025, volvió a subir en el primer trimestre de 2026 hasta rondar el 30%, según estimaciones basadas en la Encuesta Permanente de Hogares, con una indigencia también en alza. Es decir: el ingreso de los hogares no está acompañando ni la desinflación ni la estabilidad cambiaria, y ese desacople es, probablemente, el talón de Aquiles más visible del modelo.

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*geralt-hand*

La desorganización de la oposición. Es cierto que el peronismo llega fragmentado, con tensiones abiertas entre el kirchnerismo y el kicillofismo y sin un liderazgo unificado de cara a 2027. Pero sería un error leer esa debilidad opositora como un cheque en blanco para el oficialismo: las encuestas más recientes muestran la aprobación de Milei en sus registros más bajos desde que asumió, con el llamado "voto anti-Milei" superando incluso al rechazo hacia el peronismo. La oposición está debilitada, sí, pero el desgaste del propio Gobierno también avanza, y un amplio segmento de votantes —cercano a la mitad del electorado— no se identifica con ninguno de los dos polos.

**Inflación y empleo**

**La paradoja argentina de este semestre es esta: la inflación cede, pero el empleo no repunta al mismo ritmo. La construcción y la industria siguieron perdiendo puestos de trabajo, mientras crece la participación de jubilados que vuelven a buscar changas para compensar el deterioro de sus ingresos, y se extiende la jornada laboral promedio como señal de precarización más que de dinamismo. El "desempleo encubierto" —gente sub-ocupada que sigue buscando trabajo— crece silenciosamente. La estabilización de precios, entonces, no vino acompañada todavía de la creación de empleo de calidad que el discurso oficial prometía como consecuencia natural del ordenamiento macroeconómico.**

**Una sociedad fragmentada**

Cada argentino experimenta un fragmento distinto de la misma economía. El que ahorra en dólares y consume en pesos estables vive una Argentina distinta de la del asalariado formal que perdió poder de compra, y ambos viven una Argentina distinta de la del changarín en el norte del país, donde la pobreza duplica la media nacional. Esa fragmentación económica se traduce en fragmentación social y política: una ciudadanía puede votar "en contra" del que más teme, atrapada entre un oficialismo que ordena números, pero erosiona ingresos, y una oposición que administra su propio quiebre interno sin ofrecer todavía una alternativa convincente.

**El desafío de 2027 es económico en la micro, social, el más complejo, ya que dotar a los trabajadores argentinos de recursos solo servirá para pagar deudas. Será, ante todo, el de reconstruir un relato capaz de unir esos pedazos dispersos en algo parecido a un proyecto de país compartido. Mientras eso no ocurra, la Argentina seguirá discutiendo sus números como si discutiera sus certezas, destruyendo empresas y empleos, sin sentido estratégico nacional en ciencia y educación y sin advertir que la fractura más profunda ya no está en el tablero macroeconómico, sino en el tejido social que ese tablero debería sostener.**

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